Domingo, Septiembre 24, 2017

LA VISITA DE OBAMA

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Osvaldo por Osvaldo Igounet                         El presidente de los Estados Unidos anunció que visitará a nuestro país los días 23 y 24 de marzo e inmediatamente la izquierda y la seudo izquierda nacional y popular alzaron su voz con indignación y odio hacia todo lo que el país del norte representa, hasta la siempre enajenada Hebe de Bonafini catalogó a esta visita como una ¿invasión? y que esté Obama en el país un 24 de marzo lo consideró una ¿provocación?...

Barack Obama Barack Obama -gentileza Casa Blanca-

UN POCO DE HISTORIA: en 1968 el presidente Lyndon Johnson anuncia que no se presentará a un nuevo mandato presidencial y con el senador Robert Kennedy asesinado en plena campaña más los estragos que la interminable guerra de Vietman estaban haciendo en el espíritu y la economía estadounidense los demócratas iban rumbo a perder el gobierno, cosa que efectivamente sucedió. En noviembre de aquel año Richard Nixon gana finalmente la presidencia lo que marca el retorno del ala dura del partido Republicano al poder, con Nixon se encumbra y sale de las sombras un personaje que marcó a fuego la política internacional de aquellos años: Henry Kissinger, nombrado Secretario de Estado; esta dupla intensifica las acciones en Vietman y en el marco del recrudecimiento de la guerra fría se aprueban acciones en todo el mundo. A la vez y ya comenzado los setentas, Cuba empieza a pretender extender su revolución a toda latinoamérica explotando el poder de Fidel Castro y el misticismo de la figura del Che. Así la región se ve envuelta en una sangrienta refriega hija de la entente este-oeste, donde los guerrilleros castristas buscan derrocar los gobiernos para instalar la revolución de izquierda y el gobierno conservador de Estados Unidos que encabeza Nixon ayuda a las dictaduras anticomunistas de centro américa a resistir asi como promueve golpes de estado si con eso logra instalar gobiernos que frenen a los guerrilleros castristas. Así Somoza en NIcaragua o Stroessner en Paraguay o Hugo Banzer Suarez en Bolivia fueron aliados naturales de Nixon y Salvador Allende en Chile fue derrocado por Pinochet. En Argentina las FAR, el ERP y luego Montoneros eran la avanzada revolucionaria pero contenidos por el gobierno militar de Onganía, Levingston y Lanusse e incluso luego por el propio Perón que con las Triple A daba cuenta de ellos. Pero Perón murió y sus sucesores no demostraron estar a la altura y EEUU apoyó el golpe que Videla, Massera y Agosti dieron el 24 de marzo de 1976.

Pero no todo fueron rosas para el gobierno militar argentino en su relación con Estados Unidos ya que Richard Nixon tuvo que renunciar por el escándalo Watergate y su vice Gerarld Ford no logró obtener otro mandato, por eso en noviembre de 1976 los demócratas vuelven al gobierno de la mano de Jimmy Carter, un presidente que encabezó la lucha por los derechos humanos en todo el mundo aún cuando fueran violados por el propio ejército yanqui o la CIA. La Comisión Interamericana de DDHH que tanto incomodó a la dictadura argentina y que auditó al país en 1979 estaba auspiciada por Carter, es decir asi como Estados Unidos alguna vez permitió golpes de estado y abusos a causa de la guerra fría, después se convirtió en el país que pretendía respetarlos y hacerlos respetar en la región, con sus claroscuros por supuesto. A tal punto la administración de Carter molestó a Videla que la dictadura nacional se vió obligada a mostrarle su descontento evadiendo el embargo comercial que EEUU le impuso a la URSS y por eso Argentina le vendió granos y carnes al régimen comunista soviético.

Como se ve a lo largo de la historia las cosas no son lineales, pueden cambiar y los matices asoman. Ni Estados Unidos es un país que aliente golpes de estado en forma permanente, ni nuestras dictaduras anticomunistas dejaron de comerciar con el "enemigo" si eso les convenía. Las relaciones con las grandes potencias mundiales no pueden ni deberían ser consecuencia de fundamentalismos ideológicos, sino manejarse conforme a las conveniencias del país usando el pragmatismo para el logro de los objetivos nacionales. Arrodillarse ante los poderosos del mundo está probado que no sirve para nada pero pelearse porque sí tampoco funciona. NI la carnalidad de Menem ni el alicate de Timerman son formas inteligentes de relacionarse con Estados Unidos, el destrato de CFK a Obama es otra muestra de que la iracundia ideológica solo trae problemas no soluciones.

DEMOCRACIA O VIOLENCIA: nuestra izquierda nacional y popular pretende repudir la visita de Barack Obama así como el acto que junto al presidente Macri encabezarán en la ex Esma, ya que según ellos, Obama no respeta a los derechos humanos (igual que Macri) y porque en nuestro país ellos se consideran poseedores legítimos de esas banderas. Nadie salvo ellos son representativos y merecedores de militar -y lucrar- con el dolor y la sangre que nuestra historia político reciente dejó en Argentina. Sin embargo y dando por descontada la mentira supina de tales afirmaciones, vale la pena analizar algunas pocas cuestiones, por ejemplo: los Montoneros llevaron parte del rescate obtenido por el secuestro de los hermanos Born a Cuba, país que los instigó antaño en su supuesta lucha libertadora; pero Fidel cual capitalista del montón les cobró una buena comisión por cuidarles ese dinero, sin embargo nadie en la izquierda Argentina trata a Fidel de capitalista miserable; otra, Raúl Castro se reunirá con Obama un día antes de su llegada al país sin embargo Macri es un cipayo de EEUU y Castro no, raro me parece. En suma más allá de las engañosas y mentirosas consignas que la izquierda e incluso buena parte del kirchnerismo reciten como un mantra venenoso, la política internacional sigue siendo pragmática se trate de Cuba o de Argentina. Y en cuanto a la violencia que Obama representaría y sin olvidar que lidera al ejército más poderoso del mundo, del otro lado tampoco hay pacifistas o acaso el sangriento regimen cubano es pacífico, o la URSS de Stalin o la propia China o Corea del Norte, o la Venezuela de Chavez y Maduro. Allí todos esos gobiernos son o fueron dictaduras tanto o mas sangrientas que cualquier gobierno militar latinoamericano y eso no les impidió a nuestros "soñadores" de izquierda referenciarse en ellos.

                  En resumen es bueno para el país recibir al presidente Obama siempre y cuando comencemos con relaciones diplomáticas adultas y profesionales, debemos rechazar toda la palabrería de las distintass izquierdas nacionales que atrasan al menos 45 años y en general propenden ellas si, a la violencia irracional y fundamentalista, uno no sabe cuan buena será o no la juventud del Pro, pero por mala que sea, nunca será tan nociva y miserable como Quebracho, por caso. Si Hebe y compañía quieren de verdad al país podrían empezar a demostrarlo callándose la boca y a finales de marzo, cuando llegue Obama, irse de vacaciones a algún lugar que les guste mucho, Venezuela por ejemplo.

Osvaldo Igounet

copyrigth 2016

                                          

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